Impulsan introducir la enseñanza de programación en las escuelas

El 85% de los argentinos tiene celular y siete de cada diez, una computadora en la casa. Todos usan los nuevos dispositivos tecnológicos permanentemente, pero casi nadie sabe cómo funcionan, y tampoco parece importarles. Pese a que la industria argentina del software quintuplicó sus exportaciones durante la última década, la matrícula de las carreras de grado vinculadas a la Informática, Sistemas y Computación cayó un 20% en el mismo lapso.

Aún no se logró incluir la enseñanza de informática dentro de los Núcleos de Aprendizaje Prioritario (NAP), ese conjunto de contenidos indispensables que todas las provincias deben garantizar.
Para promover el debate público sobre la enseñanza de informática, ProgramAR planeó la realización de siete foros regionales. Los foros están abiertos a la comunidad docente y académica, a las empresas del sector, a las ONG, a desarrolladores, estudiantes, autoridades educativas y público en general. Allí se estimula la participación en tres formatos: el debate de políticas públicas, los hackatones de desarrollo y los talleres de programación y robótica (pensados para los estudiantes de las escuelas medias de cada región que hayan recibido la netbook del programa Conectar Igualdad).

“Todo el mundo debería aprender a programar porque eso te enseña a pensar”, decía Steve Jobs, el mítico fundador de Apple. El debate sobre la necesidad del estudio de programación en la escuela está en la agenda de los países con más alto índice de desarrollo humano. Israel fue pionero e introdujo su enseñanza en secundarias en 1995. Nueva Zelanda, Estonia y Japón lo siguieron. En septiembre pasado, se sumó el Reino Unido.

Cuando las computadoras aún no habían irrumpido en la casa de la mayoría de los argentinos, en algunas escuelas ya se enseñaba informática. Quienes hicieron la primaria en los ‘90 probablemente recuerden a la “tortuguita” de Logo, un programa desarrollado por el pionero informático Seymour Papert, que permitía a los alumnos desarrollar un pensamiento lógico-matemático y resolver problemas.
Luego, ese enfoque fue remplazado por otro, la “alfabetización digital”, que consistía enseñarles a usar una computadora. Esto es: una planilla de cálculo, un procesador de texto, presentaciones en Powerpoint y conceptos básicos para la navegación en Internet.

Ahora se quiere recuperar esa idea original de desarrollar la abstracción, el modelado, la solución de problemas. Para difundir esa idea ProgramAR se plegó a un proyecto desarrollado por la ONG estadounidense Code.org que promueve el estudio de las Ciencias de la Computación en la escuela. El nombre de la campaña es La Hora del Código e invita a los chicos a dedicarle ese tiempo para programar acciones simples con personajes famosos de los juegos animados, como los Angry Birds.

Fuente: Tiempo Argentino

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