A pesar de que el correo electrónico parece ser una herramienta indispensable en el ámbito laboral moderno, ya hay firmas que están dejando esta tecnología atrás.

La firma inglesa de investigación The Radicati Group estudió el volumen de mails que circulan por el mundo -100.000 millones al día- y llegó a la conclusión de que es una tecnología improductiva, roba tiempo y desperdicia recursos humanos. “El costo acumulativo de leerlos es muy alto. Puede tomar varios minutos abrirlos, leerlos, procesarlos y responder a cada uno, y ese proceso, repetido miles de veces, puede consumir un día laboral”.

Foto: BBC publicada en La Nación

Incluso borrarlos quita tiempo, y si se toma en cuenta que lleva un promedio de 76 segundos leer y entender cada mensaje, empieza a sonar atractivo buscar una alternativa. Y el mismo mundo que creó los correos electrónicos, ahora ofrece unas soluciones en la forma de sistemas.

Plataformas como Slack, Asana, Yammer y demás son más informales pues permiten enviar mensajes cortos y rápidos dentro de distintos grupos lo que las hace más informales.

Otra herramienta son los blogs, en los que cada equipo publica toda la información que generalmente se manda por e-mail. La gran ventaja es que el lector decide qué leer: si le interesa el proyecto, sigue el blog. Además, depende del interesado cuándo leerlo, de acuerdo a su necesidad. Además, como los blogs son de fácil acceso, las ideas relevantes no quedan enterradas bajo una avalancha de e-mails inútiles.

Si no se puede prescindir del e-mail en el trabajo, o uno decide seguir utilizándolo…acá se pueden leer algunas recomendaciones que hace Barbara Pachter en su libro “The Essentials Of Business Etiquette” para no  dejar de lado las buenas costumbres.

Si bien las redes sociales y los dispositivos móviles pueden funcionar como excusa para el uso de palabras abreviadas o generan tolerancia hacia ciertos pequeños errores de ortografía, al momento de mandar un e-mail de trabajo es esperable que nos tomemos cinco minutos y cumplamos con algunas normas básicas.

  1. Usar un mensaje claro y conciso en la línea de asunto
  2. Usar una dirección de correo profesional
  3. Tener cuidado al momento de usar la opción responder a todos
  4. No abusar de los signos de exclamación
  5. Cuidado con el humor
  6. La gente de diferentes culturas habla y escribe de forma diferente
  7. Responder todos los e-mails

Fuente: lanacion.com.ar ¿Es hora de decirle adiós al e-mail? y La pesada carga de leer y contestar mails

Seguir a Mabel Campanelli en Seguir a MabelCampanelli en Twitter