Si al niño se le deja largas horas imantado a una pantalla, y si ve a sus padres haciendo lo mismo, estamos creando las condiciones para una relación enfermiza con la tecnología”. Richard Graham, psiquiatra.

Cómo prevenir la ‘adicción’ tecnológica en los niños

Consejos frente a la pantalla

Foto: Reuters-Las tabletas y ‘smartphones’ se utilizan cada vez a edades más tempranas

-Los expertos aconsejan a los padres dosificar el empleo y dar ejemplo

-‘Hay una relación saludable y otra realmente tóxica con la tecnología’

-La ‘desintoxicación’ pasa por promover las actividades al aire libre

¿Tiene su hijo dificultades para dormir? ¿Reacciona con rabietas cuando llega el momento de apretar el botón de ‘off’? ¿Pasa por frecuentes estados de ansiedad y agresividad cuando no tiene sus ‘dosis’ diaria de tecnología? Estos son algunos de los síntomas más claros de que un niño puede estar enganchado.

La ‘desintoxicación’ pasa en cualquier caso por un estímulo de actividades fuera de la pantalla, desde actividades sociales que requieran el cara a cara a la práctica de deportes y actividades al aire libre.

“La mayor responsabilidad es de las familias, pero las escuelas juegan también un papel fundamental a la hora de enseñar a los niños una relación sana y equilibrada con la tecnología”, sostiene el doctor Graham. “Y esa relación hay que empezar a construirla desde la mutua confianza…”

Es conveniente fijar límites horarios y velar sobre todo para que los niños no usen las pantallas una hora antes de dormir, para que no interfiera en el sueño.

La Asociación Americana de Psiquiatras recomienda que no se exponga a los niños a más de dos horas de tiempo de pantalla diaria (incluyendo la televisión).

“Todo depende de cada niño. Los hay que saben hacer un uso positivo y creativo de la pantalla desde edad muy temprana. Otros son más pasivos y no van más allá de los juegos de entretenimiento. Pero digamos que por encima de las tres o cuatro horas, teniendo en cuenta todas las pantallas, ya estamos por lo general en el límite de una “dieta sana”.

Graham critica también la presión cultural y comercial, con tecnologías diseñadas para enganchar a los niños a edades cada vez más tempranas. Aun así, el psiquiatra experto en adicciones pide a los padres que no caigan en el fatalismo tecnológico y, sobre todo, que prediquen con el ejemplo… “Es muy fácil criticar a los niños y desesperarse con ellos sin reparar en lo que estamos haciendo nosotros, todo el día pendientes del smartphone y de los emails. Hay que mostrar a los niños, desde edades muy tempranas, todo lo que la vida puede ofrecer más allá de la tecnología”.

Fuente: elmundo.es

 

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