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¿Qué nos pasa a los argentinos que “nos olvidamos” de tratarnos bien?

Hoy salió en La Nación una nota acerca de este tema “¿Por qué se perdieron los buenos modales?“. Un artículo interesante que nos ayuda a reflexionar junto a especialistas en vínculos humanos, médicos psiquiatras, escritores … de nuestro comportamiento y el trato con los demás en la calle y en eventos.

Para José E. Abadi, uno de los problemas principales es que “la sociedad argentina está alejada de la ternura ya que los lazos entre los individuos de la comunidad son frágiles; no hay normas ni límites, y el otro es visto como un potencial enemigo, un peligro, y no como un aliado”.

No nos tratamos bien, no nos cuidamos entre nosotros. Cada vez estamos más alejados de vivir en una sociedad que cumple las normas.

Existe indiferencia entre nosotros: “Pareciera que la preocupación por el prójimo ha disminuido, hoy cada uno atiende su juego. A esto se agrega un creciente desprecio por las normas establecidas, justificando cualquier violación de las mismas bajo la premisa de que ‘todos lo hacen y no pasa nada'”, dice en la nota José María Condomí Alcorta, licenciado en organización de empresas.

Las nuevas tecnologías agravan este tema, sí!, pero no son culpables. Son las personas las que no las utilizan correctamente, las que no respetan lugar y momento. Siempre me pregunto cuando estoy en el cine, teatro, recital, conferencia ¿si los celulares más sencillos tienen la opción de silenciarlos, tienen la función de vibrar, por qué suena en la mitad de una película, obra, mientras escuchamos música, o mientras estamos atentos a las palabras de un disertante?.

Aún me encuentro a diario con personas que me tratan “con buenos modales” y como dice Sergio Sinay,  pienso que los buenos modales pueden ser recuperados. “Es fundamental comprender que el otro es imprescindible para vivir mejor. Debemos comenzar con pequeños acuerdos desde el núcleo más íntimo, implementándolos en situaciones cotidianas, para que éstos luego puedan expandirse. Esperar que la sociedad cambie es en vano si no empezamos por nosotros mismos“.

No culpemos a las nuevas generaciones. Somos los adultos los que nos estamos olvidando de “los buenos modales”. Somos nosotros, los que no debemos dejar de ponerlos en práctica. ¿Cómo pretender que los niños y jóvenes puedan tratarse bien si nosotros no lo hacemos?

Comparto esta frase y me parece crucial para recuperar los buenos modales entre nosotros: “Los buenos modales son un pilar esencial tanto para andar por la calle u obtener un trabajo como para relacionarse en un lugar de esparcimiento. Las personas bien educadas, sin duda, marcan la diferencia“, dice Cortelezzi.

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