Los chicos de entre 8 y 12 años, conocidos como “tweens”, tienen cada vez más peso en las decisiones de compra de las familias.

La clave parece estar en el tiempo que los tweens pasan frente a cada vez más pantallas, absorbiendo datos sobre productos.

Ellos cuentan con la capacidad de insistir a sus padres sobre un producto o servicio que desean hasta que se lo compren. Pueden incluso mostrarse ofendidos ante los límites, llorar a los gritos, apelar a la culpa y tratar de negociar.

A la hora de comprar un producto infantil, los padres consideran sus preferencias en un 72% de los casos, y en otro 24% la decisión es sólo del niño, algo que en juguetes trepa al 50 por ciento (según revela los resultados del estudio Kiddo’s 2011/12)
En rubros no infantiles también tienen peso. El 64% de los padres, por ejemplo, admitió su incidencia al elegir alimentos, en especial cuando los chicos están presentes al comprar. La opinión infantil también se considera al decidir gastos de vacaciones, celulares, televisores, computadoras y autos.

Hoy las marcas dirigen hacia el target infantil sus campañas y acciones de marketing, también el mundo financiero intenta aprovechar a su favor el “nagging power” (capacidad de insistir).

Los bancos también apuntan a los adolescentes con tarjetas y servicios prepagos vinculados a las cuentas de sus padres.

Fuente: iProfesional.com

En la nota se afirma que la tendencia es que los chicos de hoy maduran antes como consumidores, reclaman y saben negociar. ¿Qué opina de esto? Un chico de 9 años ¿ya es un consumidor maduro?

Vivimos en una época de hiperconsumo e inmediatismo y los chicos no están ajenos a esto…pero ¿tan consensuada es hoy las decisiones que se toman en familia? ¿Cómo influyen sus hijos a la hora de decidir salidas, películas, programas de fin de semana y vacaciones?

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