Una investigación elaborada en EEUU estudió la relación de 49 parejas divorciadas a través de entrevistas personales. La gran mayoría reconoció que usan la tecnología para mantenerse comunicados con sus hijos. El estudio revela que el uso de herramientas tecnológicas son cada vez más usadas por los padres para conocer, desde la distancia, la situación del hijo.

Usar la tecnología de forma adecuada, incluso en las parejas que no han acabado de la mejor manera posible, se convierte en algo fundamental para generar un entorno saludable en el que los hijos puedan crecer de la mejor manera posible. 

El problema llega cuando alguna de las partes de la pareja decide utilizar estas herramientas para perjudicar a la otra.  Excusas como que no han recibido ningún mensaje, que lo han borrado sin querer o simplemente que nunca llegó, son  habituales entre algunas de estas parejas, según el estudio. De esta manera manipulan o bloquean la información que le llega al pequeño sobre el padre o la madre con el que no conviven.

La relación con una expareja casi siempre es complicada, pero si se saben utilizar las herramientas de una forma correcta y se crea un entorno de colaboración, se reduce el estrés significativamente, sobre todo en los niños.

Fuente: ABC.es

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