Por descuido, equivocación o desconocimiento,  es posible que muchas veces hayamos escrito la URL de un sitio web de manera incorrecta en la barra de direcciones del navegador.

Muchas empresas sacan partido de esta situación para introducir publicidad contextual o bien mejorar la posición de sus web al redirigir las URL erróneas hacia la correcta.

Esta práctica se conoce como Typosquatting y consiste en registrar la versión mal escrita de un dominio similar a otros conocidos o populares con el fin de atraer a los visitantes que comenten errores ortográficos o de tipeo al intentar ingresar a ciertas direcciones web.

¿Qué persiguen los creadores de estos dominios? 

  • Muchas de estas variaciones del nombre han sido compradas por la misma marca para evitar el fraude y simplemente nos redirige a la que queríamos teclear. Por ejemplo, si escribimos http://www.facebok.com, aunque hemos olvidado una ‘o’, nos envía directamente a http://www.facebook.com.
  • A veces nos dirige a páginas de alojamiento de dominios, donde nos presentan su publicidad y nos proponen la compra de ese u otro dominio.
  • Directamente nos presentan una página ‘porno’ o nos redirigen a ella.
  • Páginas que se crean para insertar publicidad de muchos lugares, que pueden reportar beneficios económicos a los creadores basados en el número de veces que alguien hace clic en sus enlaces.
  • Páginas idénticas en aspecto a las que deseamos entrar donde, por el método del ‘phishing’, nos pueden robar nuestros datos personales o de acceso con el riesgo que pueda acarrear.
  • Páginas fraudulentas donde nos proponen algún concurso u otro tipo de timo para ganar algún premio que nunca llegará pero que nos obligará a insertar nuestro número de móvil. Sin saberlo habremos contratado un servicio SMS Premium que nos costará como mínimo varios euros diarios.
  • Un pequeño porcentaje de páginas Typosquatting puede contener algún tipo de software malicioso o ‘malware’ que intentará infectar nuestro ordenador.

Existen páginas como Gogle, Facebok. Hasta hace pocos días también había una “Wikapedia” y un “Twtter” pero fueron cerrados por un organismo de control británico dedicado a detectar fraudes en telecomunicaciones.

Consejo: no escribir las rutas URL en el navegador, utilizar el buscador que, si nos equivocamos, nos avisará del error con el mensaje “Quizás quisiste decir: …”

Fuente: hijosdigitales.es
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