Comienza la primavera! tiempo de sol, de flores y perfumes, tiempo en que florece el amor de muchos jóvenes y a pesar del dominio de la cultura tecnológica en que vivimos, el hombre no ha podido renunciar jamás a un ideal de amor.

Los adolescentes tienen sus primeros amores, sus primeras ilusiones!

La pubertad es la etapa de grandes cambios, nuevo cuerpo y nuevas actitudes.

Es importante fortalecer el diálogo y prepararse mejor para la hora de los grandes cambios de los hijos.

Archivo: Entre Padres

Durante la pubertad pasa algo que es inevitable e ineludible: el cuerpo cambia. Pero ya no se trata del crecimiento que año a año resultaba divertido ir midiendo con un centímetro en la pared. Los cambios en la pubertad hablan del fin de la infancia y del comienzo de algo diferente: cambios hormonales, desarrollo de caracteres sexuales que implican la posibilidad biológica de reproducirse y una diferenciación más marcada entre los sexos.

Por supuesto, esto genera “movimientos” –por así decirlo- en la mente, fantasías, miedos, búsquedas… en relación al sexo, a la homosexualidad, al futuro, a las responsabilidades, a los cambios… ¿En qué me voy a transformar?, ¿en qué me estoy transformando?, ¿qué se espera de mí? ¿cuánto va a durar esto?. (Javier Fernández Mouján)

Es importante fortalecer el diálogo entre padres e hijos acerca de este importante hito del desarrollo de la persona. Para ello, los invito a leer esta nota de Javier Fernández Mouján: Nada es más importante que el diálogo entre padres e hijos sobre estos temas

 

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